
Madre tu que me diste luz
Eres la mar infinita e irresistible
Azul como el cielo, sagrada es tu sal, Aun te tengo en mi nariz.
Como Cuando la brisa marina corre
Y El viento sopla y la espuma blanca vuela
Helo allí
Furioso y tempestuosoComo dicha es ese instante
Donde termina la mar y empieza el cielo
Donde termina mi vida y comienza mi muerte
Paz que es como ecos de tu mar
Entreguémonos a ti – -no escuchas la llamada, nos dijeron -
Dejemos en la arena nuestras huellas,
Aunque las borres
Caminemos en tu playa.Un día volveré ati
Cuando este cansado y viejo
Me naufragare en tus olas
llenas de hombros, de brazos
te recorreré por ancho y largo
conoceré tus rincones y ciudades, burbujeantes
me haré parte de ti
me confortare con tus otros hijos,
con desapego esperare la dicha
de devolver mi gota a ese gran mar
y desaparecer
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